Alma y luna
Cuando una entra la otra sale
Tengo el alma tan rota y la luna tan llena
Que el agua entra por las esquinas y se desparrama por ella
Se derrama por sus menguantes y se llena por su corazón
Alma y luna
Cuando una entra la otra sale
Tengo el alma tan rota y la luna tan llena
Que el agua entra por las esquinas y se desparrama por ella
Se derrama por sus menguantes y se llena por su corazón
María Zambrano ha vuelto hoy, con los reyes, a mi casa. Me pregunto que opinaría ella sobre las dudas que ahora me asaltan al detenerme a pensar sobre la verdadera constitución de mi ser: Emoción o razón. Cómo es posible que podamos contener y desarrollar el lenguaje, el complejo sistema que nos hace ser y en un instante podamos pasar de la reflexión tranquila al salto de estómago, donde nace y se crea la sensación, embargando mi piel, mis sentidos y mi esencia.