domingo, 5 de diciembre de 2010

Un agua muy limpita

La culpa se ha esfumado hoy entre los mil tornillos que he tenido que colocar concienzudamente sobre los agujeros milimétricamente parejos de unos malditos muebles por montar.

Una ampolla voluntaria ha nacido en la palma de mi mano.

Después me he sentido más bella.
No he tenido que coger el bolso para pagar a nadie, sin culpa, ni deudas, todo saldado.
Y el día ha ido deshaciéndose solo,

Como mis pensamientos, disolviéndose en el agua que inundaba mi calle, sin más, entre vuelta de tuerca y vuelta de tuerca,
entre los recovecos insistentes, las ideas chicle, con el sencillo pasar de las horas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

es queeee ikea es lo que tiene...

13 dijo...

pues creo k me voy a cambiar a Mercamueble