lunes, 15 de junio de 2009

Cuando los ciegos campaban a sus anchas



Cuando el azar dio la vuelta en la siguiente esquina todos salieron corriendo.
Unos saltaron la valla con un impulso de dos metros,
Otros se tiraron al suelo. Comenzaron a revolcarse por la arena cálida, ésta penetró a través de su piel y saturó su sangre de pequeños granos terrestres que la hicieron espesa.
Los que permanecían sentados leyendo el famoso libro del amor no hicieron nada. Parecía que un manto protector los dejase inmovilizados. Pero llegó la noche, la luz del libro se marchó y estos sucumbieron a la mayor de las locuras. Bebieron del río prohibido, el de la calle de al lado lleno de sustancias tóxicas que corrompieron su alma, desnudaron su cuerpo y desearon no estar vivos. Pasaron muchas horas en las que no dejaron de bailar, sus pies no respondían, su cuerpo era un peso muerto, así que decidieron volver a sentarse en el banco. Allí encontraron a otro que también había dejado de leer un libro, sus manos sangraban porque había estado trepando por el árbol más alto, quería ver, sus ojos eran ciegos y no soportaba aquella oscuridad llena de música y vacío. Por puro azar, uno dejó caer su mano sobre la del ciego, una chispa de calor le saturó el alma y vio todo lo que hasta ahora, sin el libro había perdido: era nada.
La mano amiga le había quitado los granos de arena que le tapaban los ojos. Eran verdes, perfectos y preparados para llenarse de mar sin miedo.
Para ver solo hacían falta dos cosas: A) el Azar y B) las Ganas.
El oráculo de Huerva ha hablado
(Imágenes de la montañita fresca donde todos los ciegos queremos ahora estar)

2 comentarios:

Ere dijo...

Supongo gran Oráculo que lo del azar es pura cuestión de suerte, pero y las ganas, joder con las ganas. Que complicada es la tarea de creerse lo de las ganas para conseguir que den su fruto y que complicado es llegar a darse cuenta de que lo que se ha perdido es "la nada". Digo yo que "la nada", al tratarse de nada, será mejor que se quede donde está y deje lugar para todo aquello que aún está por llegar. Pero, que jodido es olvidar la nada. Bueno en fín que como veo que en este espacio está de moda lo de regalar canciones ahí va una de hace unos añitos.
http://www.youtube.com/watch?v=ksuVl3sEf7s

kilometrica dijo...

Ere me gustan mucho tus canciones. Grasias romanas. Conocía esta canción aunque no el grupo. Lo del azar es así, te toca tropezarte o no y lo de las ganas es por decir algo...La nada es basura informática, son bits perdidos que se quedan ahí atrankados, no paran de darte la lata en el sistema operativo, te dificultan la marcha en el resto de programas y no consigues quitarlos por muchas sustancias antivirus que te tomes. Es una nada basura, que se llama. En fin, voy a tomarme un café, aunk es un poco tarde...tomaré un antivirus con alcohol a ver qué tal.Ah, se me olvidaba, el sistema siempre genera programas nuevos, que no están mal y enrikecen el espacio digital, je, je.